La libertad de mirar

Algunos artistas se obcecan en ser los jueces de su propia obra, ante la cual parece que uno nunca pueda estar a solas. En ciertas exposiciones, la lectura de los textos explicativos se convierte en un conjuro que invoca la presencia fantasmal del creador, que a partir de ese momento se convierte en compañero inseparable…

Siento venir un cuadro

Para Mario. Por cada duda sobre su relevancia, por cada certificado de defunción, hay una exposición que me recuerda por qué me importa tanto la pintura. Aplastada, según el caso, por la indiferencia, la sobreexposición o losas y losas de teoría, cada redescubrimiento se me presenta como una revelación. Adopto entonces el papel del santo…

Hablar de arte

Mirar y hablar. Es casi imposible ponerse delante de una obra de arte y no decir nada, sea lo que sea. Mirar y juzgar. Cuando una imagen nos conmueve, para bien o para mal, sentimos la necesidad de que ese juicio sea conocido por quien nos acompaña en la exposición. El arte se hace para…